Buenas noches, damas y caballeros:

Quiero traerles aquí una nueva cuita metalingüistica, de esas que me afligen, solicitando consuelo en sus sabias opiniones que lleven la paz a mi espíritu. Porque…, si tienen ustedes la mala suerte, como yo, de pillar una gripe en esta época del año -los muros de mi mansión, sí, son muy húmedos- y deben ir al médico buscando cura y pretendiendo ser exactos en la descripción de su mal, ¿cómo definirían el tipo de infección que les invade, “vírica”, “virásica” o “viral”?

Tiren, tiren de internet y de ese buscador que todo lo sabe y podrán encontrar montones de ejemplos en los que se aplica cada uno de estos adjetivos a granel. Pero la pregunta es: ¿con cuál se quedan? ¿Dónde está el error? Si se determinara quién es la “extraña”, ¿cuál es la causa de que se haya implantado?

Bien, me retiro a descansar a mis estancias más secas -la azotea, no crean- a la espera de sus opiniones.

Buenas noches para todos.