¡Qué de …! seguido de adjetivo
Me paso media vida usando el teléfono y, aunque está claro que es uno de los artilugios más útiles que se han inventado, tengo unas ganas terribles de irme de vacaciones y dejarlo descansando en casa.
En un momento determinado de esas innumerables conversaciones telefónicas de trabajo una mujer colombiana me dijo: «¡Qué de linda eres!», que sería lo mismo que decir «cuán linda» («how nice you are!»). Más tarde repitió la misma construcción gramatical: qué de + adjetivo.